No es por dar envidia, pero la verdad es que estoy la mar de relajada tras 4 semanas de vacaciones. Aunque en Australia ya no es verano, en Tailandia y Singapur hace calor todo el año, lugar donde he pasado las 2 primeras semanas de mi viaje.
Mi primer destino fue Singapur, ciudad increiblemente adelantada, moderna, limpia (no se puede comprar chicle en Singapur, como mucho en una farmacia y con toma de datos, vamos como si se tratase de la píldora del día después). Singapur es una ciudad como todas las nuevas ciudades asiaticas, rascacielos, multicultural, y abarrotada de gente.
Tambien es una ciudad ideal para las compras, para las que no tenemos ZARA en Australia, entrar en un ZARA en Singapur te hace sentirte en plena calle Princesa, vamos como en casa.
Mi Segundo destino fue algo más exótico, ya que fuimos a Tailandia a la costa de Krabi, zona muy muy turistica de Tailandia, que Hace 3 años fue sacudida por Tsunami. Hicimos escala en Ko Lanta (ko= Isla en tailandés), y al comprobar que era una isla con playa llena de piedras, y que el bañarse en la orilla se volvia algo complicado, nos cambiamos al día siguiente y via ferry de hora y media a la famosa Ko Phi Phi ( famosa por ser la isla hermana de Ko Phi Dhon, playa parque nacional donde se rodó la película de la Playa de Leonardo Di Crapio). La isla era muy muy cani, y el calor que habia era casi insorportable, además de exagerademente turística. Aun con todo, Ko Phi Phi, sigue siendo una isla con encanto, donde las p
layas son de arena fina (aquellas en las que Tsunami no hizo mucho daño), con un agua cristalina y a una temperatura de 27ºC GUAUUUU, nunca me había metido tan rápido dentro del agua como allí, parecía una sirenita chapoteando en el agua todo el dia.
Tras 5 dias en Ko Phi Phi, y Fruit Shock (para nosotros gastronteritis, es decir comiendo arroz blanco todos los dias) nos fuimos a Bangkok para pasar nuestros dos últimos días de vacas, Jesus y yo, antes de volver a Sydney. Y lo único que puedo decir de Bangkok es que ME SOBREPASÓ, creo que es la ciudad más grande en en la que he estado nunca, y reconozco que tiene un encanto especial.